Piscoterapia – Niños

Algunos niños pueden necesitar terapia, otras veces basta con una buena evaluación para conocer mejor a nuestro hijo y entender qué necesita, cuales son sus puntos fuertes y sus puntos más frágiles y “saberlos llevar”. Algunas veces es el colegio quien sugiere esta evaluación con el consentimiento y apoyo de los padres.

Son motivo frecuente de consulta las dificultades de crianza (problemas de sueño, rabietas, timidez, miedos, o manías);  la adaptación a nuevas situaciones (nuevo colegio, hermanitos, nuevo país, nueva pareja de los padres, o divorcios); dificultades escolares (estudios, peleas, soledad, falta de concentración) o situaciones difíciles que el niño haya vivido o visto y que parece haberle cambiado, que no ha vuelto a ser el mismo (enfermedades, operaciones, vivir o ver una situación de gran dolor o peligro, accidentes, muerte).

Muchas veces basta con orientar a los padres y el entorno, otras hay que tratar al niño.

Mi filosofía personal es la de llevar a cabo la mínima intervención posible y siempre intervenir cuando es cuestión de  maximizar la calidad del desarrollo del niño.

Los niños responden a formas de comunicación diferentes que los adultos. Si bien algunos niños pueden contar lo que les pasa, otros necesitan expresarse a través del dibujo o el juego. Por ese motivo, en mi consulta encontrarán material para dibujar y una caja de juguetes. A veces traen algún juguete, libro, foto u objeto que quieren que conozca.