¿Crea dependencia la ayuda psicológica?

La ayuda psicológica no crea dependencia, al contrario, genera independencia. El espíritu de la terapia es ofrecer al paciente la posibilidad de fabricarse una caña de pescar, no darle el pez, pero lleva tiempo, compromiso y esfuerzo fabricar esa caña. No basta con pagarla. En casos muy puntuales, puede ser necesario dar un par de “peces” mientras el paciente construye su “caña de pescar” o la angustia se hace muy dura.

Respetamos la demanda de nuestros pacientes.

Algunas personas se conforman con pocas sesiones y una breve orientación sobre un problema muy concreto. Colaboramos con ellos cuando sólo buscan asesoramiento de alguien formado en nuestro campo pero no un tratamiento. Algunas veces vuelven más tarde, cuando están preparados para hacer cambios.

Es corriente que las personas que eligen una relación terapéutica descubran que tienen más capacidad para ser protagonistas de sus vidas de lo que esperaban, y deciden que su terapia es una buena inversión. Les acompañamos durante el tiempo necesario pero promovemos su autonomía y sobre todo la confianza en ellos mismos.

En cualquier caso jamás intentamos retener a un paciente, entendemos que si desea marcharse, aun durante un proceso inacabado, debe sentir total libertad para marcharse. La puerta siempre está abierta para entrar y salir.