¿Qué tipo de terapia haces?

Mi orientación es dinámica, es decir que tengo una importante influencia del psicoanálisis, aunque también estoy familiarizada con otras corrientes de psicología y psiquiatría que utilizo cuando es conveniente.

Aunque se diga psicoanálisis, no hay que pensar en las películas de Woody Allen, el diván y una persona silenciosa tomando notas en un sillón detrás del paciente.

Eso sólo es una forma de psicoanálisis y no es la más frecuente hoy en día. Si alguien pudiera ver una sesión de psicoterapia parecería más una conversación normal.

La terapia se basa en la relación terapeuta-paciente. Cada uno de nosotros nos mostramos en las relaciones humanas y en todo lo que hacemos (de ahí el dibujo o juego para entender a los niños). Algunas veces encontramos problemas que no podemos resolver porque no hemos tenido ocasión de tener una relación que nos ayude a desarrollar ciertas capacidades, otras porque ciertas relaciones nos han dañado, llevándonos a una forma de ser que nos impide sentirnos seguros, capaces, fuertes o queridos. Algunas veces hemos sufrido experiencias muy difíciles de superar.

Durante la terapia ayudamos a nuestro paciente (persona o grupo) a verse desde otra perspectiva, siempre con cuidado y respeto. Esto permite descubrir otras formas de estar en el mundo y con frecuencia lleva a que busque lo que le falte o intente cambiar cosas que le causan dificultades. Cuando alguien ha sufrido experiencias muy difíciles ofrecemos , en lo posible, el apoyo y la comprensíón necesarias para reestablecer la seguridad y digerir el sufrimiento de forma que el crecimiento de la persona no quede permanentemente dañado. También estoy atenta a nuestro lado más destructivo que puede llevarnos, por ejemplo, al constante fracaso, a los miedos aparentemente sin fundamento y al sufrimiento constante. Conocer nuestro lado oscuro o destructivo es esencial para que no nos asalte, para que no nos pille de sorpresa. Es un requisito fundamental para madurar.

Tengo un profundo compromiso con mis pacientes, respetando su personalidad y decisiones en todo momento. La relación terapéutica promociona autonomía y mejora la capacidad para pensar y solucionar problemas. La creatividad también se ve potenciada.